Texto y fotografías por: Iván Molina

En medio de la pandemia mundial por el nuevo coronavirus, los ataques armados de grupos de corte paramilitar han aumentado en algunas comunidades de Los Altos de Chiapas. Según Dora Robledo defensora de los derechos humanos del Centro Fray Bartolomé de las Casas (Frayba), los agresores aprovechan la situación de emergencia nacional para amedrentar y desplazar de sus tierras a campesinos y sus familias.

Desde hace 25 años el Frayba cuenta con brigadas de observación en distintas comunidades, pero a causa del Covid-19 estas brigadas tuvieron que parar temporalmente. A finales del mes de marzo cuando México se encontraba en la fase 1 de esta emergencia, observadores internacionales regresaron a sus países de origen.

“En Aldama han habido disparos cada fin de semana o sino todos los días y que es una situación que está ahí y parece que nadie escucha los disparos y así en otras comunidades que están en riesgo, en situación de desplazamiento forzado”, dijo.

Algunas comunidades se han cerrado como mecanismo de defensa contra el contagio de. coronavirus, pero quedaron vulnerables ante grupos de corte paramilitar que anteriormente eran disuadidos por la presencia de brigadistas internacionales del Frayba.

“Los campamentistas como les llamamos, eran el medio de información y comunicación que que iban a las comunidades y luego la traían al Frayba. Era así como estábamos pendientes de la situación. Ahora hay un vacío, no tenemos observadores en ningún campamento”, señaló Dora Robledo.

El conflicto de Aldama se ha prolongado desde los años 70s, en donde la división de territorios generó conflictos por el agua entre comunidades autónomas y grupos paramilitares, los cuales se han dedicado a desestabilizar la zona y generar un motivo para intervención del mal gobierno.