Texto por Sergio Méndez Luna

Foto por Crisstian M. Villicaña

La contingencia sanitaria que enfrenta el mundo a partir de la propagación del virus SARS-CoV-2 ha orillado a la población no sólo a un cambio radical de hábitos, sino a replantearse sus actividades productivas y profesionales.

La práctica de la comunicación, en específico desde el ámbito institucional, implica enormes retosy su eficacia pudiera contribuir asalvar vidas y proteger la salud.

Para una aproximación al papel que desempeña actualmente la comunicación estratégica en el escenario mundial, conviene revisar dos modelos que distingue el diplomático y comunicador canadiense, Eduardo del Buey (2019): uno identificado con las democracias liberales y otro con las no liberales [1].

Si bien ambos modelos han demostrado efectividad en el campo electoral, es importante diferenciarlos porque además de partir de metodologías opuestas, presentan una diferencia fundamental que cobra relevancia en el contexto de la pandemia: el primero pugna porel respeto a la ciencia y los hechos; mientras que el segundo ignora deliberadamente al conocimiento científico.

Ante una crisis sanitaria como la que actualmente enfrenta la humanidad, la colaboración entre las naciones será crucial para el restablecimiento no sólo de la cotidianidad o la llamada “nueva normalidad”, sino para aminorar las afectaciones tanto a la seguridad de las personas, como a la economía de los países.

Bajo estas circunstancias, los modelos de comunicación empleados por los entes gubernamentales se encuentran ante una doble dificultad:desde una perspectiva internacional, deben contribuir al diálogo entre países para la búsqueda de soluciones viables y efectivas a la pandemia; y en un plano regional, deben ser capaces detransmitir de forma eficaz las medidas para prevenir la propagación de contagios, de informar estadísticas con la mayor precisión y actualización posibles, así como las acciones realizadaspara la reducción de daños y los planes para la reactivación de todas las actividades.

Esta serie de aspectos presentan un alto grado de complejidad. En México, comunicar desde las instituciones, en el contexto de la actual contingencia, implica considerar la volatilidad de las circunstancias nacionales y globales, la heterogeneidad de la sociedad, las desigualdades económicas, los pendientes estructurales en materia de salud y la inminente demanda de soluciones en medio de una “sobreabundancia de información, alguna rigurosa y otra no, que hace que para las personas sea difícil encontrar recursos fidedignos y una guía de confianza cuando la necesitan”, fenómeno catalogado porla Organización Mundial de la Salud (2020) como “infodemia”.

El propio director general de este organismo, Tedros Adhanom Ghebreyesus, advirtió en febrero de 2020 que “la evolución del brote del coronavirus dependerá de la medida en que se haga llegar la información correcta a la gente que la necesita”.

Desde la declaratoria de pandemia, en marzo de 2020, los mensajespronunciados por el Gobierno Federal se direccionaron en dos sentidos: por un lado, subestimando la gravedad y las implicaciones de la contingencia y, por otro, urgiendo al confinamiento y a cumplir con la Jornada Nacional de Sana Distancia (JNSD). 

Si bien el Gobierno de México ha informado que a través de la implementación de estamedida se redujo la intensidad de los contagios en un 75 por ciento (Aristegui Noticias, 2020), al cierre de la Jornada, el sábado 30 de junio, las autoridades de salud contabilizaron 9 mil 779 fallecimientos relacionados a Covid-19 y 87 mil 512 casos confirmados (Animal Político, 2020).

En este punto es importante distinguir cuatro comportamientos sociales que convergen entorno a un mismo fenómeno y que pudieran estar relacionados al cumplimiento de la JNSD:

  1. Personas que, allegándose de información emitida por los conductos oficiales  y fuentes científicas, tienen una idea clara acerca de la pandemia, cuentan con una economía estable, y han atendido las medidas de prevención dispuestas por las autoridades de salud.
  2. Personas que conocen la problemática, tienen la voluntad de atender las disposiciones sanitarias, pero se ven imposibilitadas de cumplirlas ante la falta de recursos económicos.
  3. Personas que tienen solvencia y medios materiales para confinarse, pero dudan o niegan la existencia de la propagación del virus y deliberadamente desatienden el llamado a quedarse en casa.
  4. Personas que, por razones de precariedad, requieren salir diariamente a procurarse el sustento y además dudan o niegan la existencia de la pandemia.

A estos cuatro grupos habría que agregarles subcategorías: quienes cuentan, y quienes no, con facilidades, de parte de sus empleadores, para resguardarse en sus hogares sin ver afectadas sus relaciones laboral y salarial; los distintos grados, no sólo de preparación académica, sino de comprensión lectora; y los diferentes niveles de acceso o de carencia decondiciones materiales como una vivienda adecuada, con acceso a servicios básicos, además de disponerde herramientas tecnológicas y conectividad para la realización actividades de trabajo y educación a distancia.

En algunos casos la desinformación ha derivado en actos de violencia contra personal del sector salud o, como en el municipio de Totolapa, en que pobladores, con palos y machetes en mano, han impedido a las autoridades la distribución de gel antibacterial y la instalación de filtros sanitarios con el argumento de que “en ello va el virus con el que se pretende matarlos para poner así su cuota de muertos que le exige el gobierno” (Mandujano, 2020).

Por otro lado, el sociólogo francés, Hamza Esmili, analiza cómo la pobreza es un obstáculo para el cumplimiento del resguardo en casa:

“el confinamiento es un concepto burgués. La idea es que todos tengamos una casa individual, un poco burguesa, en la que podamos refugiarnos cuando haya una pandemia o un desastre natural. Pero lo que veo en los barrios pobres no es para nada eso. Existe una realidad rodeada de condiciones insalubres, pero no sólo eso. En este tipo de barrios, hay casas en las que viven cuatro o cinco personas por habitación, por ejemplo” (Paredes, 2020).

La búsqueda de una solución al aplanamiento de la curva no debe trasladarse a un debate polarizado entre quienes sí guardan la cuarentena, contra los que no se confinan, sino al entendimiento de las circunstancias de quienes no atienden las medidas y las razones de su desacato.

En consecuencia, el rol de las instituciones debe ser más activo en su capacidad de comunicar y educar, que en un papel coercitivo.

Al identificar, al menos, cuatro categorías de conducta frente a la pandemia, los esfuerzos de los equipos de comunicación institucional deben dirigirse hacia una estrategia diversificada, capaz de penetrar en cada una de estas audiencias. Para ello no basta con exponer datos y mostrarlas bases científicas de la propagación del virus, sino en desarrollar una didáctica específica para cada perfil.

Para alcanzar este objetivo será crucial el papel del periodismo, en específico elque se especializa en temas de ciencia, no sólo en su perfil divulgativo, sino también en la verificación de datos.

En un artículo publicado a mediados de mayo por The New York Times, los profesores de periodismo de la Northeastern University, Aleszu Bajak y Jeff Howe (2020), analizan las circunstancias en las que actualmente se realiza la difusión de los documentos llamados preprint, es decir, artículos científicos publicados antes de que tengan control académico de calidad o revisión por pares.

Si bien estas publicaciones representan un conocimiento provisional, útil para que la comunidad científica encuentre y discuta nuevos hallazgos en tiempo real, Bajak y Howe advierten que los preprinthan proliferado en internet durante la presente pandemia [2] y, en ocasiones, han sido utilizados para interpretaciones sesgadas y así demostrar una supuesta baja tasa de letalidad por Covid-19.

Para la difusión de avances científicos, sobre todo en un momento en que al mundo le apremia el desarrollo de una vacuna para Covid-19 y conocer de forma más precisa al virus, no basta con referir artículos científicos, sino recurrir al análisis de especialistas y revisar de forma rigurosa los contenidos antes de publicarse.

La bióloga y comunicadora de ciencia, Ana Claudia Nepote (2020), integrante de la Red Mexicana de Periodistas de Ciencia, destaca el proyecto https://verificovid.mx/, integrado por un equipo multidisciplinario cuyo propósito es combatir la desinformación desde la sociedad civil. Desde esta plataforma se monitorea información falsa, se verifica y se generan materiales con información sobre su veracidad.

La práctica de la comunicación puede ser un factor relevante para enfrentar los desafíos no sólo científicos, sino sociales, políticos y estructurales derivados de la pandemia y de una crisis que amenaza con prolongarse. Una estrategia eficiente de comunicación también puede ser decisiva para un regreso ordenado a la cotidianidad. Quienes ejercen tanto la comunicación en las instituciones, como el periodismo, tienen la responsabilidad de verificar si al comunicar lo hacen con precisión, pertinencia y con sentido de utilidad social, dado que de ello pueden depender las vidas y la salud de miles, incluso millones, de personas.

1 El modelo de las democracias liberales, que Del Buey ilustra con la estrategia de comunicación adoptada por el primer ministro de Canadá, Justin Trudeau, se caracteriza por la adopción de ideales positivos: el respeto a la a la ciencia y a los hechos; y buscar la mediación antes que el conflicto.

En cambio, el modelo de las democracias no liberales, ejemplificado con la estrategia del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, muestra intolerancia ante la crítica; ataques hacia los periodistas; propagación del odio y el miedo; resistencia al pensamiento crítico; creación de enemigos; e ignorancia deliberada de los conocimientos científicos.

2 De enero a la segunda semana de mayo de 2020 se publicaron más de 10 mil trabajos académicos sobre Covid-19, de los cuales, 3 mil 500 son preprint.

Referencias

Bajak, Aleszu y Howe, Jeff. (mayo 2020). A Study Said Covid Wasn’t That Deadly. The Right Seized It. The New York Times,

Recuperado de https://www.nytimes.com/2020/05/14/opinion/coronavirus-research-misinformation.html

Del Buey, Eduardo. (2019). Trump vs. Trudeau: discursos opuestos. México. Tirant humanidades.

Ghebreyesus, Tedros Adhanom. (febrero 2020). Desinformación frente a medicina: hagamos frente a la ‘infodemia’. El País,

Recuperado de https://elpais.com/sociedad/2020/02/18/actualidad/1582053544_191857.html

Mandujano, Isaín. (junio 2020). En Totolapa piden que no se fumigue ni les den gel antibacterial porque “ahí va el virus”. Proceso,

Recuperado de https://www.proceso.com.mx/632596/coronavirus-en-mexico-en-totolapa-piden-que-no-se-fumigue-ni-les-den-gel-antibacterial-porque-ahi-va-el-virus?fbclid=IwAR2uO7vjZlGGMelBg_ainjIE9Jdcdcd1N8sL70RS5Z2Egc3Xzf7YT2nl7tc

Nepote, Ana Claudia. (mayo 2020). El tiempo de la ciencia y del periodismo especializado. Cienciario,

Recuperado dehttp://www.cienciario.net/el-tiempo-de-la-ciencia-y-del-periodismo-especializado/?fbclid=IwAR3Ck-CkcwtUpIcrUJGLc13mDgjDqcCGH9CodHUaHKnx1SJmiBf1g7vYlrw

Organización de las Naciones Unidas. (abril 2020). La ONU contra la desinformación sobre el COVID-19 y los ataques cibernéticos.

Recuperado de https://www.un.org/es/coronavirus/articles/onu-contra-desinformacion-covid-19-ataques-ciberneticos

Paredes, Norberto. (abril 2020). “El confinamiento es un concepto burgués”: cómo el aislamiento afecta a las distintas clases sociales. BBC,

Recuperado de https://www.bbc.com/mundo/noticias-internacional-52216492?at_custom2=facebook_page&at_custom3=BBC%20News%20Mundo&at_campaign=64&at_custom4=5920D4D4-7B34-11EA-BF19-

Sin firma. (mayo 2020).México termina Jornada de Sana Distancia con 9,779 muertes y más de 87 mil casos de COVID-19. Animal Político,

Recuperado de https://www.animalpolitico.com/2020/05/muertos-covid-19-contagios-30-mayo/

Sin firma. (mayo 2020). Nada que festejar el 30 de mayo, fin de la Jornada de Sana Distancia: López-Gatell. Aristegui Noticias,

Recuperado de https://aristeguinoticias.com/2505/mexico/nada-que-festejar-el-30-de-mayo-fin-de-la-jornada-de-sana-distancia-lopez-gatell-video/