Según datos de el Colegio de la Frontera Norte (Colef) existen más de 33 millones de personas de origen mexicano en los Estados Unidos, muchos de los cuales aún siguen teniendo conexión con sus familiares del lado mexicano de la frontera.

Uno de los estados que alberga la mayoría de estas personas es California, el cual ha sido fuertemente afectado por la crisis económica debido a la pandemia de la Covi-19. Tanto así, que incluso algunos Sandieguinos tuvieron que migrar a Tijuana.

Mayra Ramirez de 30 años, quien se creció, fue a la escuela y vivió en San Diego casi toda su vida, tuvo que cambiar su residencia a la colonia Sánchez Taboada de Tijuana, una de las zonas más peligrosas de la ciudad donde vive la mayoría de su familia.

A principios del año Mayra tuvo la oportunidad de realizar uno de sus sueños profesionales como Chef, abrir su propio restaurante. Las Chinas Grill, como se llamaba, estaba ubicado en el Barrio Logan de San Diego, pero lamentablemente su negocio tuvo que cerrar por la contingencia del Covid-19 y los pagos de miles de dólares que tenía que pagar sólo para la
renta de su negocio y su casa.

“Tuve que invertir cuatro años, porque yo estaba trabajando para poder invertir eso. No funcionó la situación, ya no pude pagar la renta pues ya no tenía forma de ganar dinero. La renta del local eran 5 mil dólares y la renta de la casa otros 2 mil, lamentablemente ya no pude y tuve que empacar mis cosas y de un día para otro me vine a Tijuana”, dijo.

Ella tiene un hijo de 7 años que resintió el cambio, Mayra dice que él no sabe mucho español y que estaba acostumbrado a su vida en los Estados Unidos, lo cual terminó afectándoles emocionalmente a ambos y es uno de los principales retos para ella y su hijo.

Aunado a esto, ahora que ella vive en Tijuana pero trabaja en Estados Unidos sale de su casa a las 6 am y regresa a las 11 de la noche, por lo que sólo puede darle tiempo el domingo en su día de descanso. El desgaste físico y emocional de este estrepitoso cambio la llevó, en un principio, a caer en una depresión.

“No es que no me guste Tijuana, me encanta estar aquí, pero yo no estaba acostumbrada y me metí en una depresión, sabiendo que por fin logré lo que yo quería y pasó lo del virus. No lo podía creer, que tenía algo tan maravilloso allá y que lamentablemente tuve que vender todo lo que tenía, pero ojalá que ahora poco a poquito salga de esto”, comentó.

Aunque el cambio es drástico y a pesar de ya haber experimentado la inseguridad de Tijuana al ser seguida hasta la puerta de su casa por un auto desconocido, Mayra dice que ahora sus planes son quedarse en México y abrir Las Chinas Grill de este lado de la frontera y espera que ella y su hijo se adapten bien a su nueva vida en la ciudad.

Mencionó que nunca pensó que esta situación llegara ocurrir, dado que en condiciones normales ir a vivir a México, sería como dar un paso atrás. Pero dijo que en cualquier lugar los sueños se pueden cumplir y ahora ve esto como una oportunidad con el apoyo de su familia que vive en Tijuana.

“Me dio una motivación que nunca había tenido, ya sé queme dio una depresión y todo eso, pero estando aquí como que me hizo reflexionar y tratar de hacer lo que mejor que pueda aquí en Tijuana”, señaló.

Así como Amanda y Mayra un número desconocido de mexicanos y ciudadanos estadounidenses de origen mexicano en Estados Unidos, han tenido que poner expectativas en México para salir adelante en esta crisis sanitaria que parece no terminar pronto y por el momento muchas personas están depositanto sus esperanzas para superar la pandemia en México.

Texto y Fotografía por: Iván Molina